Semana rara
Ya pasó la Semana Santa. Siete días raros para descansar. No estoy acostumbrada a parar durante tanto tiempo, a que me sobren minutos para pensar en lugar de saltar de un lado a otro sobre la marcha. 7 jornadas lejos del ruido y de la prisa, echando de menos, soñando de más, pero bien acompañada y nutrida: teatrillo, cine, exposiciones, parque… todo regado con cañas y risas. No sé que tomarme para superar la pena de volver al trabajo.



Meneame
del.icio.us
