Insultar no es describir
Me alegro de leer en el diario Público la noticia que recojo en est post. Me alegro de que se difunda una situación de machismo tan clara pero el tic que a menudo sacude mi cabecita me lanza preguntas sin parar. No entiendo que alguien pueda decir a una mujer, rubia, morena, pelirroja, teñida.. que es tonta y no saber que le está insultando. Quizá este señor está acostumbrado a que todos los días le saluden diciéndole: -Buenos días, pedazo de gilipollas ¿qué tal, cabrón de mierda?- Además, teniendo en cuenta su sentido del humor, tan sanote, es decir, ese que no puede ofender a nadie, me imagino que habitualmente se partirá el pecho de reír con bromas del estilo: -¿Cómo elegirías a los tres hombres más tontos del mundo? Al azar-y ya a que este imbécil repugnante (lo digo sin ánimo de insultar, no vayáis a pensar) parece que le hacen más gracia aún los temas relacionados con el sexo, también le divertirán chistes del tipo: -¿Sabes porqué los hombres las/los prefieren vírgenes? Porque no toleran las críticas- Ja, ja, ja... Me imagino sus carjacadas con estas bromejas tan inocentes como al pobre Adán, cuando le dijo Dios (sin insultar, por supuesto) en el Paraíso: -Oye estúpido, traigo una noticia buena y una mala- La buena primero -contesta Adan-Y Él responde: te voy a hacer dos regalitos, un cerebro y un pene-¡Fantastico! ¿y la mala?-pregunta- No vas a tener suficiente sangre para hacer funcionar los dos al mismo tiempo- responde Dios.
Ahora invito a leer la nocia a la que me refería antes de empezar a escribir esta sarta de barbalidades. Si después de hacerlo alguien considera que los argumentos del denunciado para dirigirse de ese modo a las mujeres, y a la que le ha denunciado en concreto, no son de por sí un insulto a la inteligencia del ser humano, ese alguien es un/a machista o una hembrista.
"Le llamé rubia tonta, pero eso no es un insulto"
La empleada de una empresa de inversiones financieras denuncia a su jefe por discriminación
Publico.es DANIEL DEL PINO - Londres - 18/11/2009
Las reglas del mundo de los negocios en el Reino Unido son diferentes. Sobre todo para las mujeres, que tienen que intentar sobrevivir en un ambiente dominado por los hombres y sus normas de conducta machistas. Jordan Wimmer, ex empleada de la empresa de inversión financiera Nomos Capital, está dispuesta a desafiar al sistema y ha demandado a su jefe por discriminación,
Esta canadiense de 29 años tuvo que soportar que su jefe le llamara cosas como rubia, tonta o mujer florero. Términos que para Mark Lowe, el directivo que podría enfrentarse a una indemnización de 4 millones de libras ( 4,5 millones de euros) "no son un insulto".
"Ninguna de esas bromas era despectiva", dijo ayer en su defensa. El Tribunal de Londres que lleva el caso tendrá que valorarlo. Pero en esa sala se leyeron este martes algunas cosas que no dejan al millonario Lowe en buen lugar.
El abogado de Wimmer, Julian Wilson, llevó a la vista una colección de las "bromas" que Lowe solía hacer en público. Definiciones de la mujer como "material peligroso", e-mails distribuidos entre sus empleados con el título "guía sobre mujeres de un ingeniero" y chistes del tipo: "¿Quién es tu mejor amigo? mete a tu perro y a tu novia en el maletero de tu coche durante una hora y verás quién te sigue queriendo cuando lo abras".



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