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Categoría: Reversos

Ansia de poesía

ansiolitica 16/04/2009 @ 21:06

La poesía es un arma cargada de futuro

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.


Gabriel Celaya


Fetén

ansiolitica 21/12/2008 @ 01:25

No es lícito afirmar que nuestra fe es insuficiente.

Sólo el mero hecho de vivir implica una fe inagotable.

(Fragmento de la pintada de la puerta del baño de las chicas en el N de T)

Pensamientos de Dina

ansiolitica 05/12/2008 @ 17:51

Es un placer lanzarse al agua que fluye límpida
y fresca de sol: a esta hora no hay nadie.
Al rozarlas, las cortezas de los chopos te hacen estremecer
mucho más que el agua crepitante de un chapuzón. Bajo el
agua todavía está oscuro
y hace un frío que pela, pero basta emerger al sol
y se vuelven a mirar las cosas con ojos lavados.

Es un placer tenderse desnuda sobre la hierba ya caliente
y buscar con los ojos entornados las grandes colinas
que sobrepasan los chopos y me ven desnuda
y nadie de allí se percata. Aquel viejo en ropa interior
y sombrero, que iba de pesca, me ha visto zambullirme,
pero ha creído que era un muchacho y no ha dicho ni pío.

Esta noche regreso como mujer, vestida de rojo
-aquellos hombres que me sonríen por la calle no saben
que ahora estoy tendida aquí, desnuda-, regreso vestida
a recoger sonrisas. Aquellos hombres no saben
que esta noche tendré caderas vigorosas bajo el vestido rojo
y seré otra mujer. Nadie me ve aquí abajo:
y más allá de las plantas hay dragadores más fuertes
que aquellos que sonríen: nadie me ve.
Son necios los hombres -esta noche, bailando con todos,
será como si estuviese desnuda, como ahora, y nadie sabrá
que podría encontrarme aquí sola. Seré como ellos.

Tan sólo que, los muy necios, querrán abrazarme estrechamente,
susurrarme pícaras proposiciones. ¿Pero qué me importan sus caricias? Sé hacerme caricias yo sola.
Esta noche deberíamos poder estar desnudos y vernos
sin pícaras sonrisas. Yo sonrío sola
al tenderme aquí entre la hierba y nadie lo sabe.

Cesar Pavese

Desde que hace unos días vi una foto de Cesar Pavese, junto a Hemingway, en la estantería de Antonio Pérez, tenía ganas de releerle.

QuererQue

ansiolitica 14/10/2008 @ 20:05


Querer con ese querer que

Deshoja y desgaja los duelos

De aquel dolor que duele y

Respira: inspira, expira…

Sufre, porque de amor

Muere y remuere

La lluvia que llueve dentro

De la habitación que habita fuera

Y quiebra los rotos besos

Con fuego y a fuego lento

Enciende y ansía deseos

Soles que calientan satélites

Parpadean como luces pequeñas

Luciérnagas que a años luz

Lanzan miradas violetas

Para que veamos las estrellas

Fugaces ojos cerrados

Que sellan cierres y puertas

Voces que nombran tu nombre

Por rincones, por callejas,

Abrazando abrazos de piedra

Deber que a todo obliga

Placer que inquieta plácido

Los engaños del ánima animan

A seguir, caminar… estar activo

Como el lucero del alba que

En la noche sigue vivo

(Después de tanto formatear el pc, todavía encuentro grabados en distintos soportes imágenes y texos que en otro tiempo escribí y daba por perdidos; como éste)

El hombre de hielo

ansiolitica 29/09/2008 @ 20:09

Quiso encender una hoguera con pañuelos empapados

De lágrimas. Le habría gustado calentar sus manos

Con el fuego nacido del llanto, pero el intento fue vano

Y sucumbió al frío desierto de los desdichados.

Quiso ser entonces un ángel vengador,

Un caballero armado que sin escrúpulos roba vidas

Para evitar que el mundo le causara más dolor

Para escapar del país de los suicidas.

Pagó al brujo para que le volviera despiadado

Y cruel, fabricando a su medida un negro conjuro

Que le sirviera para endurecer su corazón puro

y sentirse protegido ante cualquier desalmado.

Y el brebaje maldito congeló sollozos, escondió el miedo

Y le convirtió para siempre en el hombre de hielo.