De viaje
Mañana me voy de viaje!
Acabo de ver Deseo, Peligro. Qué curioso, si quitas la coma entre las dos palabras cambia por completo el significado. Me encanta el doble sentido del título como me gustó la peli, después de los últimos intentos fallidos de disfrutar del cine en casa (nunca te fíes de los consejos del encargado de un videoclub, está quemado por las descargas on-line y se vengará). Me gustaron las escenas de sexo y cómo transmite la dureza del amor cuando roba la libertad del ser humano. Recuerda que la pasión y el dolor a menudo van de la mano, pero que amar siempre vale la pena.

Gorgorita ha escogido ya la canción del verano. Tenemos la banda sonora y ahora sólo nos queda disfrutar de lo que nos ofrezcan estos deliciosos meses de sol. Mucha suerte, V. Echaré de menos nuestras vacaciones juntas.
Falete versioneando a una de las grandes, Rocío Jurado
La imagen podría corresponder a cualquiera día de este lluvioso mayo-junio pero es anterior, de los meses de invierno en los que apenas necesitábamos paraguas. La creía perdida, junto a otras que robo caminando por Madrid y hoy me ha alegrado encontrar casi de casualidad.
Esta mañana me ha despertado mi hijo. Se ha acurrucado a mi lado en la cama con su respiración tranquila y honda. Me ha hecho cosquillas, me ha besado en la mejilla y al abrir los ojos he visto su sonrisa diciéndome: -¡Vamos! Hoy es el día más maravilloso del mundo.

Formas distintas de leer el periódico entre cañas y con la mejor compañía
Me gustan tus manos
Porque son tuyas
Me cobijan tus brazos
Como una cueva
Saboreo tu tacto
Muerdo tu piel
Acaricio tu culo
Me estremece tu beso
E invado tu boca
Encadenada a tu sexo
Loca de deseo
Caminado por Madrid he pasado por una calle donde las copas de los árboles, plantados en línea en las aceras, impedían que el sol llegara al suelo. Me ha estremecido la visión del verde sobre el asfalto a pesar de andar huyendo de la oscura umbría en esta primavera invernal. Tengo fotos que guardo en mis imágenes porque sé que no transmiten lo que he sentido al mirar calle arriba. Ahora, mientras lo cuento, me acuerdo de lo emocionante que puede resultar esta tumbado sobre la espalda en el campo y observar el cielo enladrillado por frondosas ramas de suave sombra. Me gusta sentirme pequeña en el fondo de las hoces y a los pies de la montaña mi piel se vuelve de gallina, como al oler la sabina y el espliego.
Tengo suerte de haber nacido en un sitio así