Querer con ese querer que
Deshoja y desgaja los duelos
De aquel dolor que duele y
Respira: inspira, expira…
Sufre, porque de amor
Muere y remuere
La lluvia que llueve dentro
De la habitación que habita fuera
Y quiebra los rotos besos
Con fuego y a fuego lento
Enciende y ansía deseos
Soles que calientan satélites
Parpadean como luces pequeñas
Luciérnagas que a años luz
Lanzan miradas violetas
Para que veamos las estrellas
Fugaces ojos cerrados
Que sellan cierres y puertas
Voces que nombran tu nombre
Por rincones, por callejas,
Abrazando abrazos de piedra
Deber que a todo obliga
Placer que inquieta plácido
Los engaños del ánima animan
A seguir, caminar… estar activo
Como el lucero del alba que
En la noche sigue vivo
(Después de tanto formatear el pc, todavía encuentro grabados en distintos soportes imágenes y texos que en otro tiempo escribí y daba por perdidos; como éste)