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Categoría: Abismo

Miedo a la gente

ansiolitica 12/04/2009 @ 20:41

Un día te levantas contento, con ganas de dar y recibir. Repartes alegría y recibes un golpe en la cara. La culpa es tuya, eres un ingenuo.

Al día siguiente sales a la calle por obligación, mirando alrededor con resentimiento y dolor de dientes. Las cosas son así. Deberías ser más sociable. 

Ahora caminas sin cruzar la mirada con nadie, así no te mentirán. La sinceridad no vale tanto si hay alguien a tu lado.

Reconoces a un amigo y te retira el saludo. Da igual. Lo importante es no estar solo.

Te gusta el sol y te escondes en la umbría. Todo vale si es por disfrutar, aunque no lo merezcas.

No entiendes nada y no lo puedes evitar: La gente te da miedo. A mi también.

 

 

Golpes Bajos: No mires a los ojos de la gente

Puta tesis

ansiolitica 04/02/2009 @ 19:17

Un amigo me acaba de decir que soy subnormal por madrugar ahora, que no hay obligación externa para hacerlo. No tengo capacidad para discutir si estoy de acuerdo o no, tampoco fuerzas ni ganas de discutir. De hecho, hoy cenaremos juntos y nos reiremos de mis decisiones, de las suyas y de la vida en general. El hombre invisible agradecerá que una tercera persona nos acompañe por un rato porque sé que mi presencia es densa desde hace semanas. En esta ocasión, no me pudo liberar ni el llanto. Las lágrimas no hicieron efecto porque es demasiado duro llorar y hacer llorar al mismo tiempo. Además, aunque ya he decidido lo que está en mi mano, sigo confusa, y agradecida, y perdida...Y hoy, después de una cena ligera inisistiré tomando un antiácido para tratar de seguir, mañana, pasado y el siguiente, libre de presiones, aunque en este momento hablan más mis ganas que mi esperanza, anulada la pobre por un invasor dolor de cabeza del que no me libro desde hace días. Nada que no pueda curar un paracetamol, nada de lo que no se pueda culpar a la puta tesis. Hoy inauguro una categoría con este nombre y tomo el testigo de Sen Rede.

Solidaridad con Gaza

ansiolitica 06/01/2009 @ 18:20

Desde el pasado 27 de diciembre el ejército Israelí ha causado más de 520 muertos y 2.500 heridos en el territorio palestino.

Manifestación de solidaridad con el pueblo palestino de Gaza:

Domingo 11 de enero a las 12 H de Neptuno a Puerta del Sol, pasando por Cibeles.

Convocan: Asociación Hispano-Palestina Jerusalen, las organizaciones de la Red de Solidaridad con Palestina (Plataforma Solidaridad con Palestina (Sevilla), Derechos Humanos de Andalucía, ISM Cataluña / Valencia, Asociación Paz Ahora, CSCA (Comité de Solidaridad con la Causa Árabe), Mujeres por la Paz - Acción solidaria con Palestina (Canarias), Palestinarekin Elkartasuna (Euzkadi), Sodepaz, Ecologistas en Acción (Madrid, Valladolid), Xarxa d’enllaÇ amb Palestina (Barcelona), Boicot.Preventiu (Barcelona), Xarxa Solidaridad Palestina (Valencia), Asociación Paz con Dignidad, Interpueblos (Cantabria), Asociación Al Quds, (Málaga), PCE (Madrid), MEWANDO (Euzkadi ), Komite Internazionalistak (Euzkadi), Red de Jóvenes Palestinos, Grupo de ONGs por Palestina (Plataforma 2015 y Más y Federación de Asociaciones de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos – España), Red Euromediterránea de Cooperación al Desarrollo, Comunidad Palestina de Canarias, Comunidad Palestina de Cataluña, sindicatos y partidos políticos, etc.

¡Taxi!

ansiolitica 17/12/2008 @ 23:35

Los coches son habitáculos muy pequeños que a veces pueden dar mucho, mucho miedo.

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Algunos días me doy un lujo y cojo un taxi para desplazarme por Madrid. La mayoría escuchan La Cope.

K.O

ansiolitica 31/10/2008 @ 16:19

A veces creo que mi cuerpo no es el apropiado, que no es acorde con quien yo soy. Dudo entonces de si el físico y las emociones dibujan -por ejemplo- líneas paralelas, diagonales, círculos cóncavos o convexos, si su relación es un error que estará presente durante toda la vida. Sé que somatizo las emociones, quizás en un intento inconsciente de conciliar cuerpo y alma; pero esto es sólo teoría, la realidad va siempre más lejos. Ansiolítica encendió un día la insignificante luz que decora el universo y consteló a la angustia, la obligó a irse para no tener que caminar -como Endorsai, el prota de la novela de Roberto Arlt Los siete locos- sobre las copas de los árboles para evitar el nudo paralítico en la boca del estómago.  Echó a la angustia hace meses, se fue dando gritos y portazos como un mal amante que por fin te quitas de encima. Sin embargo, sabía que insistiría y por eso no le sorprendió cruzarse con ella en el portal de su casa hace unos días. Lamantablemente no sospechó que venía a presentarle una nueva batalla. Pilló por sorpresa a Ansiolítica, que desenvainó tarde, con torpeza, y no pudo esquivar los golpes que, uno tras otro, dejaron K.O su corazón.

Tren

ansiolitica 26/09/2008 @ 12:06

He pasado por la estación fantasma y se me ha encogido el corazón al ver que seguías ahi, con aspecto de naúfrago, esperando que parase algún tren.

Proyectando

ansiolitica 08/05/2008 @ 17:52

Entro en la habitación y estrecho la mano del potencial empleador, el jefe. Me acompaña el subalterno con quién ya me cité hace unos días y me propuso plantear un proyecto empresarial. Está sobre la mesa, en tres folios, colocados entre el jefe, el único que habla, y yo. El monólogo me despista continuamente, habla de todo un poco, introduce frases con lugares comunes del lenguaje del emprendedor. Me recuerda lo que hizo Deloitte con sus empleados tras el incendio del Windsor, reunirles y proyectarles un video con la secuencia de Braveheart en la que Mel Gibson con la cara azul termina diciendo: “Nos quitarán la vida, pero no la libertad”. Me aburro y observo con disimulo la estancia. Títulos enmarcados decoran las paredes pero la miopía me impide ver de qué ámbito profesional tratan. Sobre una mesa se amontonan fotos familiares. Ante mi tengo un viejo en el sentido amplio de la palabra, y en su mesa hay un monitor “Triniton” de unas 15 pulgadas. Creía que nadie trabajaba ya con pantallas así. Estoy incómoda, no sé si intervenir, tampoco se me ocurre qué decir, y anhelo el momento de salir de allí. El subalterno le invita a leer mi proyecto, que sigue ignorado sobre el escritorio. El jefe le echa un ojo rápido y no se entera de nada. Se lo explico. Retoma su rollo de super empresario que no cuadra nada con mi propuesta. Encuentro rancio ese ambiente laboral que parece tan familiar. Minutos antes de entrar al despacho de jefe, pude ver una señora mayor en el departamento de al lado ¿su mujer? Quizá. Me enseña sus trabajos en el ordenador girando el Triniton hacia mí. Tiene a sus nietas de salvapantallas, no sabe abrir el video, le ayuda su subalterno, esto va de mal en peor. Me evado y las imágenes desparecen. Estoy ahora en la playa embadurnada de arena sobre el aceite que cubre mi piel. Hace calor y me sumerjo en el agua despacio, inclinando las rodillas para acariciar las olas, mojar la nuca, avanzar un poco más y lanzarme de cabeza en cuanto hay suficiente profundidad. Buceo unos metros y salgo al exterior. Nadas a mi lado, te cojo por los pies, te hago aguadillas y nos partimos de risa. Besos salados. Acaricio tu cuerpo bajo el agua marina…Entonces ¿qué queréis de mi?- pregunto volviendo a la realidad. El jefe y el subalterno abren los ojos y me miran sorprendidos con sus caras de cartón.

 

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Puentes

ansiolitica 01/05/2008 @ 12:05

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Empiezan las fiestas del 2 de mayo en Madrid. Hoy ya es fiesta, día del trabajo, y hasta dentro de tres días no volverá la rutina laborlal de quienes tienen oficina a la que acudir. No hay día de por medio pero le llamamos puente, y espero cruzarlo para llegar al otro lado con fuerza y ánimos nuevos. Los proyectos, ya vendrán.

Distorsiones

ansiolitica 01/05/2008 @ 11:54

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Consigo dormir después de una semana y media agotadoras. Mi cuerpo descansa pero mi cabeza sigue confusa, llena de pensamientos extraños y sensaciones agrias que tendré expulsar con paciencia. Las imágenes de mi mente se parecen a las pintadas de la calle, y según desde donde se las mire, la distorsión aumenta. Busco entre mis cosas la llave del cerrojo que apresa la angustia en mi pecho, para abrir la puerta y dejarla volar, y salir yo también a repirar aire puro.

Lecturas

ansiolitica 28/04/2008 @ 17:45

Abro los ojos y me pesan. Salgo a la calle. Estómago revuelto. Acelero y llego… tarde. Finjo y suavizo el gesto ocultando el disgusto, el cabreo constante por estar perennemente triste, esperando. Aguardando siempre que lo ajeno me entretenga, me divierta, me agrade… me llene, aún sabiendo que el cambio no está ahí afuera, sino tan cerca que ciega. Me ocupo.Y me cargo de cargas y me encorvo hasta el dolor para convencerme de que son importantes. Lo peor: Sentirme culpable, si soy feliz. Abro entonces el libro, uno de tantos, que me invade, me enseña, me aleja, dibuja sentires que acepto; me ayuda a sobrevivir.