La duda
La otra noche me sorprendí intentando recordar un rostro y no fui capaz. Ni forzando la memoria como a veces agudizo los ojos para tener la visión más nítida durante el instante preciso en que se puede leer un rótulo. Probé por partes y pensé en los dientes, en los labios y en su perfil, pero el esfuerzo fue inútil. No hubo manera de volver a ver ni la mirada afilada, ni la sonrisa, ni el ceño; tan sólo intuí alguno de sus gestos pero eran demasiado impersonales y vagos para reconstruir su cara. Busqué alguna foto en Mis imágenes pero allí tampoco estaba. Entonces dudé: ¿De verdad existió?


Meneame
del.icio.us



