Juguemos
Consejos gratis en el baño de las chicas
Hay algunos que buscan siempre lo que es moral en algo; cuando dictaminan: "esto es injusto", creen que se tiene que suprimir y cambiar. Inversamente, yo no descanso hasta que pongo en claro en una cosa su inmoralidad. Cuando la he explicitado, se restablece mi equilibrio.
FRIEDRICH NIETZSCHE
Nihilismo: Escritos Póstumos. (Ed. Península. Barcelona,2006)
Sola en la cama mi cuerpo te anhela y los sueños vuelan hasta ti. Arranco los botones de tu camisa negra, beso tu cuello mientras te abrazo; mis manos ansiosas recorren tu espalda. Rodeo con suavidad tus pezones y arrastro despacio los labios temblorosos hasta tu ombligo. Te dejas hacer: Suelto el cinturón, libre la bragueta, vaqueros hasta los tobillos. Te empujo sobre el colchón dejándote completamente desnudo e indefenso. Separo tus muslos, muerdo tus glúteos, lamo sin prisa tu espalda desde las lumbares a las cervicales. Tu respiración se vuelve entrecortada, la mía alterna con gemidos. Tus muñecas están presas entre mis dedos y no puedes moverte: te araño, te beso, te inundo, te lleno hasta el grito, el tuyo, el nuestro, el mío.
Publicado en Diagonal:
SE CELEBRA UNA NUEVA EDICIÓN DEL LADYFEST SPAIN
Todas las chicas juntas
jeudi 15 mai 2008.
¿Otro festival más ? ¡Claro que no ! Ladyfest Spain, dedicado a celebrar y visibilizar la música hecha por mujeres, inundará Madrid de conciertos, talleres y actividades del 15 al 18 de mayo. Hablamos con sus organizadoras.
Breve manual para navegantes : Ladyfest es un festival que no depende de instituciones ni empresas con ánimo de lucro, se organiza desde abajo y se proclama abierta y orgullosamente feminista. No es, obviamente, un festival sólo para mujeres, sino para mentes abiertas y con espíritu lady. Ladyfest- Spain (LFS) es una de las muchas paradas de esta iniciativa que empezó como festival pero acabó siendo movimiento : desde la primera edición, que tuvo lugar en Olympia (Washington, EE UU) en 2000, los ladyfest locales se han ido multiplicando a lo largo del mundo, fieles a la filosofía ‘hazlo tú misma’. En 2001 ya eran cuatro las ciudades que organizaban su propio festival y en los años siguientes se han ido sumando multitud de localidades a lo largo de EE UU y Europa. Por aquí pudimos disfrutar de una primera edición madrileña en 2005, y hace un año se celebró el primer Ladyfest Sur en Sevilla.

Formas distintas de leer el periódico entre cañas y con la mejor compañía
A punto de entrar en Madrid, de vuelta de Barna
Hace un tiempo me tenías loca, ahora estoy loca por ti.
Entro en la habitación y estrecho la mano del potencial empleador, el jefe. Me acompaña el subalterno con quién ya me cité hace unos días y me propuso plantear un proyecto empresarial. Está sobre la mesa, en tres folios, colocados entre el jefe, el único que habla, y yo. El monólogo me despista continuamente, habla de todo un poco, introduce frases con lugares comunes del lenguaje del emprendedor. Me recuerda lo que hizo Deloitte con sus empleados tras el incendio del Windsor, reunirles y proyectarles un video con la secuencia de Braveheart en la que Mel Gibson con la cara azul termina diciendo: “Nos quitarán la vida, pero no la libertad”. Me aburro y observo con disimulo la estancia. Títulos enmarcados decoran las paredes pero la miopía me impide ver de qué ámbito profesional tratan. Sobre una mesa se amontonan fotos familiares. Ante mi tengo un viejo en el sentido amplio de la palabra, y en su mesa hay un monitor “Triniton” de unas 15 pulgadas. Creía que nadie trabajaba ya con pantallas así. Estoy incómoda, no sé si intervenir, tampoco se me ocurre qué decir, y anhelo el momento de salir de allí. El subalterno le invita a leer mi proyecto, que sigue ignorado sobre el escritorio. El jefe le echa un ojo rápido y no se entera de nada. Se lo explico. Retoma su rollo de super empresario que no cuadra nada con mi propuesta. Encuentro rancio ese ambiente laboral que parece tan familiar. Minutos antes de entrar al despacho de jefe, pude ver una señora mayor en el departamento de al lado ¿su mujer? Quizá. Me enseña sus trabajos en el ordenador girando el Triniton hacia mí. Tiene a sus nietas de salvapantallas, no sabe abrir el video, le ayuda su subalterno, esto va de mal en peor. Me evado y las imágenes desparecen. Estoy ahora en la playa embadurnada de arena sobre el aceite que cubre mi piel. Hace calor y me sumerjo en el agua despacio, inclinando las rodillas para acariciar las olas, mojar la nuca, avanzar un poco más y lanzarme de cabeza en cuanto hay suficiente profundidad. Buceo unos metros y salgo al exterior. Nadas a mi lado, te cojo por los pies, te hago aguadillas y nos partimos de risa. Besos salados. Acaricio tu cuerpo bajo el agua marina…Entonces ¿qué queréis de mi?- pregunto volviendo a la realidad. El jefe y el subalterno abren los ojos y me miran sorprendidos con sus caras de cartón.
Seis personas, dos perros y dos gatos conviven en los 60 metros cuadrados que lindan con mi diminuto hogar. Son dos casas y dos familias distintas a las que les une su afición a los animales de compañía, de ahí que tengan un perro y un gato en cada casa. Los 30 metros más cercanos a mi, son más grandes que los 30 del fondo del pasillo porque vive menos gente. Una pareja tan joven como paleta cuida mimosamente de sus animales aunque no respeta a la vecindad. Compartimos pared y sus ruidos son parte de mis rutinas. Las llamadas de atención hacia su perra, que aunque casi nunca ladra, gritan sin consultar el reloj por si la hora no fuera la apropiada para vociferar. Hablar les oigo menos, excepto a ella, cuyo tono de voz suele ser elevado, sobre todo si su madre es la interlocutora y la charla es por teléfono. El intercambio de sonidos debe de ser mutuo y estoy segura de que escuchan mi música y saben cuando follo, porque me cuesta gemir en silencio. Al fondo está la casa de los horrores. La he visto porque cuando hace calor dejan la puerta de la calle abierta para que les entre un poquito de aire. Desconocen el significado de la palabra higiene y todo el pasillo huele siempre fatal gracias a los efluvios que desprenden su casa, su perro y ellos mismos. Pero además dan mucho miedo, todos: la madre, el padre y la hija y el hijo adolescentes. He oído contar barbaridades de ellos, pero mis propios oídos han escuchado sus amenazas cuchillos en mano. El corazón te da un vuelco. El chaval habla a veces por teléfono en el portal con su novia, supongo que buscando la intimidad que no puede tener en su casa. Le oigo insultarla, humillarla, acosarla entre desprecios que rozan la amenaza. Últimamente no viene mucho, debe haber encontrado otro techo y aparece los fines de semana para ducharse en el baño común de la tercera planta, que sólo usa su familia. Hacía tiempo que quería escribir sobre ellos, intentaré que la próxima vez sea algo más literario, desde luego hay material. De momento, estos días que tanto tiempo estoy en casa y los tengo tan presentes, necesitaba desahogarme.
Me gustan tus manos
Porque son tuyas
Me cobijan tus brazos
Como una cueva
Saboreo tu tacto
Muerdo tu piel
Acaricio tu culo
Me estremece tu beso
E invado tu boca
Encadenada a tu sexo, al mío
Loca de deseo
De "No nos resignamos":
Antes de las elecciones del 9-M 300 personas se dirigieron a las diversas candidaturas de izquierda para decirles que la legislatura 2008-2012 debía abordar varias reformas pendientes, entre ellas el reconocimiento del derecho a decidir de las mujeres sobre su maternidad y, por tanto, la despenalización del aborto voluntario. Tras las elecciones y formado el nuevo gobierno, una asamblea de firmantes de dicha iniciativa ciudadana decidió dar todo su apoyo a las medidas que vaya adoptando el movimiento feminista y también, en tanto que ciudadanía activa que no puede desentenderse del problema, recordar al nuevo gobierno la urgencia de modificar la legislación sobre aborto, como ya se pidió antes de las elecciones. Eso ha tomado la forma de una carta abierta que se entregará, tras un plazo razonable para que sea firmada por las personas que lo deseen, a la nueva ministra de Igualdad, Bibiana Aido.
Por casualidad encuentro esta imagen un día cualquiera en las calles de Madrid y evoco los sueños que nos vendieron décadas atrás, anunciando que el año 2000 todo estaría robotizado, iríamos de vacaciones a otros planetas y usaríamos vestimentas galáticas. En el 2008, las peores cosas de la vida se mantienen o se regeneran... desgraciadamente esto también era previsible. Pero a nadie se le ocurrió que existiría algo llamado internet, que en pocos años nos ha teletransportado a una nueva era.
Cual animalejo raro, algunos días me subiría por las paredes

Empiezan las fiestas del 2 de mayo en Madrid. Hoy ya es fiesta, día del trabajo, y hasta dentro de tres días no volverá la rutina laborlal de quienes tienen oficina a la que acudir. No hay día de por medio pero le llamamos puente, y espero cruzarlo para llegar al otro lado con fuerza y ánimos nuevos. Los proyectos, ya vendrán.

Consigo dormir después de una semana y media agotadoras. Mi cuerpo descansa pero mi cabeza sigue confusa, llena de pensamientos extraños y sensaciones agrias que tendré expulsar con paciencia. Las imágenes de mi mente se parecen a las pintadas de la calle, y según desde donde se las mire, la distorsión aumenta. Busco entre mis cosas la llave del cerrojo que apresa la angustia en mi pecho, para abrir la puerta y dejarla volar, y salir yo también a repirar aire puro.